Tu mente no se detiene
Preocupación, angustia, ansiedad, miedo o una sensación de estar siempre alerta.
Psicoterapia individual · VID•Analítica
Tal vez sabes que algo no está bien, pero todavía no encuentras cómo explicarlo. La consulta puede ser un lugar para detenerte, hablar y comenzar a comprender qué está pasando.
Quizá llegaste por aquí
No necesitas llegar con un diagnóstico ni saber exactamente cómo llamarlo. Puedes comenzar desde aquello que hoy te preocupa.
Preocupación, angustia, ansiedad, miedo o una sensación de estar siempre alerta.
Patrones, vínculos o situaciones que vuelven a aparecer aunque intentas hacer las cosas de otra manera.
Duelo, separación, aborto, enfermedad o un cambio vital que todavía estás intentando elaborar.
Dependencia emocional, conflictos de pareja, familia, límites, soledad o dificultades para relacionarte.
Primer paso
Antes de decidir cómo trabajar, necesitamos escuchar qué te sucede. La orientación clínica es el punto de partida para conocer tu situación y conversar sobre el proceso.
Una primera conversación
Puede bastar con decir qué te preocupa, qué ha cambiado o qué situación te hizo pensar en pedir ayuda. A partir de ahí, la escucha clínica permite darle un lugar a tu experiencia.
Quiero preguntar por una consulta →Partimos de aquello que hoy te lleva a buscar acompañamiento.
Identificamos lo que estás viviendo, tus vínculos y aquello que puede estar participando en tu malestar.
Conversamos sobre la modalidad de atención y el encuadre que resulte pertinente.
También podemos trabajar
En ocasiones podemos sentirnos desconectados de quienes somos, cuestionar nuestro valor, repetir formas de relacionarnos que nos hacen sufrir o no reconocer aquello que deseamos. El espacio psicoanalítico permite detenerse a escuchar estas experiencias e identificar el lugar que ocupan en nuestra historia.
Reconoce tu experiencia
Identifica las categorías. No son etiquetas: son situaciones por las que una persona puede decidir pedir orientación.
Encuentra el espacio que corresponde a tu etapa
La atención es individual. El enfoque y el encuadre se conversan de acuerdo con tu situación.

Para adultos
Un espacio para hablar de aquello que hoy genera malestar y identificar cómo se relaciona con tu historia, tus vínculos, tus deseos y las formas en que has aprendido a responder.

Adolescentes y jóvenes
Un espacio de escucha para acompañar cambios, vínculos, experiencias escolares y sociales, identidad, malestar emocional y situaciones que pueden resultar difíciles de expresar.
Antes de agendar
La página no puede sustituir una conversación clínica. Por eso el primer contacto está pensado para que puedas preguntar, conocer el encuadre y decidir si este espacio es adecuado para ti.